Escuela episcopal St. James (SJES)

El movimiento Montessori

Desarrollado por la Dra. Maria Montessori, el movimiento Montessori se basa en la observación cuidadosa y el respeto por el desarrollo natural del niño. Respetamos la curiosidad natural de los niños y la exploración mediante los sentidos y los movimientos y alentamos la libertad para obtener sus logros por medio del orden y de la autodisciplina.

Dentro del orden cuidadosamente estructurado del salón de clases Montessori, los niños escogen actividades a lo largo del día, descubriendo su propio patrón de aprendizaje e interacción social. La autoridad de los adultos actúa como fondo para el desarrollo libre. Cuando se alienta a los niños para desarrollar la comprensión, la compasión y el respeto, ellos pueden cultivar su propia consciencia de sí mismos y su estilo de aprendizaje.

Objetivos Montessori

  • Ayudar a los niños a desarrollar su propia individualidad de modo que puedan esforzarse para alcanzar su potencial
  • Permitir a los niños crear una estructura social que respete sus necesidades contrastantes como individuos y como grupo y que complemente sus papeles como individuos y como miembros del grupo
  • Guiar a cada niño a lo largo de un camino de desarrollo y de educación que sea natural para ellos de modo que puedan permanecer en sintonía con su propia naturaleza, que muestren profundo respeto por el orden orgánico del universo y que se conviertan en seres humanos plenos e integrados tanto instrumentales en su propio crecimiento como sensibles a las necesidades de todas las personas

Actividades de la vida práctica

La vida práctica es el área de desarrollo en la cual los niños llegan a dominar su ambiente físico y su propio ser físico. Se brindan materiales a los niños que pueden usar para crear, controlar, cambiar o arreglar el salón de clases o a sí mismos. Como las actividades de la vida práctica son el cimiento para el futuro de los niños como personas integradas, ésta es el área más elemental y fundamental del desarrollo Montessori.

Las actividades de la vida práctica tienen tres objetivos:

  1. Lograr que el niño respete y ame el mundo físico, tanto el natural como el desarrollado por el hombre
  2. Desarrollar las técnicas y las habilidades que son básicas para otras áreas del desarrollo del niño
  3. Unificar el cuerpo en crecimiento del niño con el desarrollo de su inteligencia y el fortalecimiento de su voluntad

Elección de actividades

Escoger sus actividades es esencial para un niño. Un niño cumple con su decisión con inteligencia, usando su cuerpo y su ambiente en un acto de trabajo Este proceso de trabajo — elegido libremente, desarrollado con autodisciplina, que utiliza las destrezas físicas de manera inteligente — es el producto diario del niño. A través de su trabajo, el niño libre crea un adulto libre.

Ejercicios sensoriales

Los ejercicios sensoriales emplean un conjunto extenso de materiales, cada uno de los cuales se aísla y después se expande sobre una propiedad sensorial: forma, peso, textura, tono, etcétera. Las diferentes propiedades sensoriales se agrupan, se clasifican o se contrastan. El trabajo sensorial permite al niño desarrollar una consciencia sensorial y organizar lo que percibe a fin de formar conceptos y abstracciones.

El propósito de los ejercicios sensoriales se divide en tres:

  1. La satisfacción del trabajo con los materiales
  2. La capacidad de percibir nuestro entorno con sensibilidad y con inteligencia
  3. La apreciación del orden natural que la consciencia inteligente cultiva en la vida propia

Trabajo intelectual

El trabajo intelectual en matemáticas y en lenguaje se desarrolla a partir de los materiales sensoriales en concreto, que los niños manipulan en procesos prácticos. Esta manipulación forma la base para el uso de símbolos a fin de representar tanto lo concreto como el proceso mismo. Queremos que el niño primero tenga la experiencia y después use los símbolos que la representan. Con los símbolos, el niño finalmente empieza a comunicar lo que sabe y lo que hace. De este modo, la vida escolar del niño no está divorciada de la realidad y no se convierte en algo alejado de la vida sino más bien en un desarrollo natural de su ser individual.

La aritmética, la geografía, la lectura y escritura, la gramática y sintaxis, la música, el arte, el álgebra y la geometría se desarrollan en etapas graduales — a partir de lo concreto sensorial hasta lo abstracto conceptual por medio de materiales secuenciales.